Register here Lost Password?

Más de un siglo de Tradición, Estilo y Exclusividad

Kempinski Hotels es la cadena de hoteles de lujo más antigua del mundo. El grupo, fundado en Alemania y adquiriendo su primera propiedad en 1897, está presente hoy en Europa, Medio Oriente, África, Sud América y Asia, con más de 45 propiedades de estilo único e inconfundible, situadas en ciudades como Pekín, Berlín, Budapest, Estambul, Dresden y St. Moritz.

Kempinski Hotels es líder en el mercado de los viajes de negocios, gracias a su presencia estratégica en muchas de las ciudades más importantes del mundo. Ahora, Kempinski ha ingresado en el mercado global de los centros turísticos, en respuesta a la creciente demanda de su clientela. Actualmente, el grupo cuenta con complejos turísticos, que no sólo se encuentran en lugares inigualables, sino también cuentan con una excepcional gama de facilidades de ocio y spas de lujo:

• Kempinski Hotel Grand Arena Bansko, Bulgaria
• Kempinski Grand Hotel Heiligendamm, Alemania
• Kempinski Hotel Giardino di Costanza Sicilia, Italia
• Kempinski Hotel San Lawrenz Gozo-Malta
• Kempinski Hotel Bahía Estepona Costa del Sol, España
• Kempinski Hotel Bahía Real Fuerteventura, España
• Kempinski Grand Hotel des Bains St Moritz, Suiza
• Le Mirador Kempinski Lake Ginebra, Suiza
• Kempinski Hotel The Dome Belek, Turquía
• Kempinski Hotel Barbaros Bay Bodrum, Turquía
• Kempinski Hotel Ajman Emiratos Árabes Unidos

La palabra "conserje" tiene un significado muy especial para Kempinski, pues el conserje es aquél que responde a las necesidades personales de todo huésped, proporcionándole el servicio que requiere cuando lo requiere. Mientras que otras cadenas hoteleras han quitado importancia a este servicio, los Hoteles Kempinski han renovado el significado de este concepto, encargándose de que su personal de conserjería se vea altamente respetado por ofrecer óptimos servicios personalizados, y esté, además, en condiciones no sólo de satisfacer las expectativas de nuestros huéspedes, sino incluso de superarlas.

Para reflejar su importancia, Kempinski ha desarrollado una serie de programas en honor la figura del conserje.

Business Concierge es un innovador programa que ofrece una serie de descuentos y privilegios para nuestros clientes de negocios. Con el objetivo de optimizar el programa Business Concierge, Kempinski ha desarrollado una base de datos centralizada denominada KARIS (Key Accounts Rates & Information System). KARIS, un sistema exclusivo de Kempinski, permite a nuestros equipos de venta consultar al instante tanto precios como capacidades en todo el mundo, en caso de que nuestros huéspedes deseen hacer una reserva.

Leisure Concierge es una selección de programas diseñada para satisfacer las necesidades de los viajeros de placer más exigentes. Algunos de estos programas están disponibles en temporada, - los Interludios de Verano o de Invierno, por ejemplo - mientras que otros pueden disfrutarse durante todo el año. Los programas de Leisure Concierge están disponibles en todas las categorías de habitaciones, desde habitaciones estándar a suites, e incluye un "paquete del destino," organizado por el conserje del hotel.

Private Concierge es un programa creado para recompensar a nuestros clientes más asiduos, ofreciendo privilegios extraordinarios y servicios exclusivos en todos los hoteles Kempinski. Los clientes invitados a participar en este programa pueden disfrutar de sus beneficios aunque no se encuentren alojados en un hotel Kempinski.

El programa Meetings Concierge comenzó en mayo de 2001 y promete contestar todas las peticiones en menos de 24 horas. Este nuevo programa ofrece servicios flexibles y completos para grupos de 10, o más, participantes, además de un servicio a la carta que permite al cliente realizar eventos a la medida. Los costos varían de hotel a hotel: la tarifa mínima por día y participante es de 48 euros, mientras que la tarifa mínima de alojamiento es de 86 euros por persona. Puede solicitarse una lista completa si lo desea.

A lo largo de los años, Kempinski Hotels se ha desarrollado hasta convertirse en una cadena de propiedades de lujo innovadora y muy respetada, adquiriendo gran renombre por su capacidad no sólo de satisfacer, sino también de superar las expectativas del viajero internacional exigente. Cada uno de los establecimientos ofrece servicios de altísimo nivel, sin afectar el estilo individual de cada hotel y su emplazamiento.

Historia de la empresa

Berthold Kempinski nació el 10 de octubre de 1843 en Raschkow, Posen (una antigua provincia de Prusia que es hoy parte de Polonia). Tenía un hermano, Moritz, quien, en 1862, abrió un negocio especializado en vinos en Breslau, una ciudad también en Posen, al que dio el nombre de M. Kempinski & Co. Dos años después, Berthold se asoció con su hermano. Trabajaron juntos en la empresa y, diez años más tarde, en 1872, Berthold y su esposa Helene se trasladaron a Berlín, donde abrieron un negocio con el mismo nombre, que pronto creció y se convirtió en un restaurante con habitaciones.

Berthold era un joven ambicioso y, al ver que su empresa prosperaba, sintió deseos de seguir expandiéndose. Buscó un lugar apropiado y, en 1889, abrió un restaurante en la calle Leipziger Straße. Este restaurante contaba con varias salas y era el más grande de Berlín en la época.

Berthold y Helene no tenían hijos varones. Por esta razón, el esposo de su hija Frida, Richard Unger, ingresó a la pequeña empresa. Richard resultó ser muy apto para los negocios y fue en gran parte responsable del ininterrumpido éxito de la compañía. En 1897 se fundó la Hotelbetriebs-Aktiengesellschaft (la sociedad anónima de explotación hotelera), marcando así el histórico comienzo de Kempinski Hotels tal como lo conocemos hoy.

Berthold notó que su yerno estaba en condiciones de llevar adelante la empresa sin su ayuda y decidió jubilarse, dejando los negocios en manos de Richard, aunque el apellido Kempinski se conservó. Berthold Kempinski falleció el 14 de marzo de 1910 y no pudo ya ser testigo de los acontecimientos que siguieron.

Hasta poco antes de la Primera Guerra Mundial, Richard, que era ahora el propietario de la empresa, había logrado construir un inmenso complejo inmobiliario en torno a su negocio gastronómico. Durante la Primera Guerra Mundial, el negocio funcionó sin dificultades. Después de la guerra, Richard empezó incluso a fabricar los productos que vendía. En aquel entonces, cuando la Avenida Kurfürstendamm comenzó a ganar popularidad, Richard compró un restaurante en Ku'damm 27, la dirección en la cual sigue orgullosamente existiendo el Hotel Kempinski Bristol. En 1928, M. Kempinski & Co. asumió la gestión de "Haus Vaterland", en la Plaza Potsdamer, en la que introdujo un novedoso concepto, la combinación de gastronomía y entretenimiento, algo que los berlineses no habían visto nunca antes.

Después de aquel éxito, sin embargo, la desgracia se abatió sobre la familia. Richard Unger y su familia emigraron a Estados Unidos para escapar de la guerra. Desafortunadamente, el restaurante de Kurfürstendamm 27 se incendió poco antes del fin de la guerra, y todas las propiedades restantes habían sido destruidas por los bombardeos aliados.

No obstante, el nombre de Kempinski estaba destinado a sobrevivir y, cuando la guerra terminó, el Dr. Friedrich W. Unger, nieto de Berthold Kempinski e hijo de Richard Unger, regresó a Alemania. En 1951 comenzó a construir un hotel exactamente en el mismo sitio donde se encontraba el restaurante previamente incendiado, en Kurfürstendamm 27. Un año más tarde, el Hotel Kempinski abrió y se convirtió en el "Grand Hotel" más moderno y popular de su tiempo. Fue el primer hotel de cinco estrellas de Berlín y adquirió gran renombre por sus innovaciones: por ejemplo, por contar con una piscina en su interior.

En 1953, el Dr. Friedrich W. Unger cedió sus acciones a la Hotelbetriebs-Aktiengesellschaft (la sociedad anónima de explotación hotelera), que gestionaba dos hoteles, el Bristol y el Kaiserhof. El nombre Bristol fue empleado para bautizar el hotel ubicado en Ku'damm 27, el hotel que hasta nuestros días es conocido como Kempinski Hotel Bristol. El Kempinski Hotel Bristol fue la primera propiedad del grupo hotelero activo a nivel internacional y, en 1970, la Hotelbetriebs-Aktiengesellschaft cambió su nombre por Kempinski Hotelbetriebs-Aktiengesellschaft. Desde 1977, la compañía se ha llamado Kempinski Aktiengesellschaft, abreviado Kempinski A.G. En agosto de 2002, durante su asamblea general en Múnich, el accionista mayoritario (98,2%) de Kempinski A.G., de acuerdo con las nuevas leyes en vigor en Alemania, que estipulaban la indemnización de los accionistas minoritarios en caso de exclusión, decidió adquirir el 1,8% restante de las acciones de la empresa.

A lo largo de los años, la compañía fue adquiriendo otros establecimientos de renombre en toda Alemania. En 1957 adquirió el Hotel Atlántico de Hamburgo, también conocido como "el castillo blanco", situado a orillas del Alster y, en 1970, el 50% de las acciones del Hotel Vier Jahreszeiten, de Múnich, y estableció una larga cooperación con Lufthansa, que también era accionista de la propiedad. En 1977, el Hotel Gravenbruch de Frankfurt se unió al grupo. En 1985, Lufthansa adquirió acciones de Kempinski, permitiendo al ya tradicional grupo hotelero alemán gestionar hoteles en el extranjero. Kempinski Hotels S.A. fue formada por Kempinski, Lufthansa y Rolaco S.A., y la sede social de la empresa fue establecida en Ginebra, Suiza. Su misión es y sigue siendo la expansión global del grupo hotelero, eligiendo y adquiriendo hoteles de características únicas, de valor histórico o de gran modernidad.

Kempinski Hotels es la cadena de hoteles de lujo más antigua de Europa.

Con excepción de una propiedad - el Hotel Vier Jahreszeiten Kempinski, de Múnich, y dos propiedades en leasing, el Hotel Adlon Kempinski y el Kempinski Grand Hotel des Bains (St. Moritz) -, la especialidad de la compañía consiste en la administración de hoteles de lujo.

Hoy en día, Kempinski Hotels administra más de 55 propiedades de lujo en Europa, Medio Oriente, África, Asia y Sud América. Nombres de prestigio como el Hotel Adlon Kempinski de Berlín, el Çiragan Palace Kempinski de Estambul, el Emirates Palace de Abu Dhabi, el Kempinski Grand Hotel des Bains de St. Moritz y el Kempinski Grand Hotel de Heiligendamm forman parte de este grupo internacional en plena expansión. Cada hotel y cada centro turístico ofrece servicios de altísimo nivel, sin dejar de ser fiel a las características individuales de la propiedad y de su ubicación.